El bienestar, la innovación y el crecimiento económico, son el resultado de ideas, colaboración y la habilidad de transformar esas ideas en herramientas, productos o servicios. Esto es cierto tanto a nivel personal, empresarial, comunitario, nacional y regional. Las ideas se dan en gran variedad de formas como por ejemplo conocimiento, valores, información y coordinación.
El PNUD en su Informe de Desarrollo Humano del año 2001, dedicado al tema del adelanto tecnológico, establecía que: "Se suele pensar que la gente tiene acceso a las innovaciones tecnológicas (medicamentos más eficaces, mejores transportes, o conexiones telefónicas o a la Internet) una vez que tienen mayores ingresos. Esto es verdad: el crecimiento económico crea oportunidades para que se creen y difundan útiles innovaciones. Pero también es posible invertir el curso de ese proceso: las inversiones en tecnología, al igual que las inversiones en educación, pueden dotar a las personas de mejores instrumentos, de modo que sean más productivas y más prósperas. La tecnología es un instrumento y no sólo un beneficio, del crecimiento y el desarrollo"
De la misma manera, apuntaba que la importancia del desarrollo tecnológico en general está dada porque éste tiene el potencial de incidir directa e indirectamente en la calidad de vida de las personas. Directamente, por medio de mejores niveles de salud, de educación, de comunicación, etc. e indirectamente, por la incidencia que tienen sobre el crecimiento económico, lo cual puede generar recursos para mejorar aún más el nivel de vida de las personas.
No obstante esta gran oportunidad que se abre con la utilización de las tecnologías de información y comunicación (TIC) como herramientas para el desarrollo de la región mesoamericana, todos los países presentan rezagos importantes en el avance del acceso y uso. La cantidad de usuarios de Internet es muy baja si la comparamos con otras regiones. En el reporte 2005-2006, del Informe global de tecnologías de información, del Foro Económico Mundial, iba desde un 8,29% de la población de El Salvador a un 1,73% de la de Nicaragua, lo cual, comparado con el 20% de los países más avanzados de América Latina y un 40 a 80% en los países más avanzados del mundo, nos da una idea del retraso en este aspecto.
Todos los países de la región, han comenzado esfuerzos para revertir esta situación, tratando de aumentar el acceso a través de diversos programas, tales como, la utilización de centros de conexión y uso comunitario (o telecentros, o puntos de acceso público), o a la inclusión de las TIC como parte integral de los planes de desarrollo para mejorar la salud, educación, eficiencia del gobierno, etc. En El Salvador estos esfuerzos se integran en el Programa ePaís y sus líneas estratégicas. De especial importancia es esta línea estratégica, infraestructura de conectividad nacional y regional, ya que sienta las bases y se convierte en la plataforma oficial de ePaís, mejorando así, su nivel de competitividad frente al mundo.